domingo, 19 de enero de 2020

Las gemas del cielo

—¿A dónde vamos? —preguntó la inocente niña, sujetando su mano.

—Ya verás, ¡es una sorpresa! —respondió el joven oriundo del lugar. Corrieron por el majestuoso valle, mientras que la brisa del viento fresco los acariciaba. Llegaron hasta la cima, y se sentaron en la banca del lugar para contemplar el panorama: los enormes árboles humedecían el aire y acobijaban a los animalitos del bosque; el río que no dejaba de sonar, como un espejo reflejaba toda la vegetación y el cielo, era de un color azul intenso, salpicado de estrellas luminosas; todo era sumamente encantador. La luna llena, amante del amor, muy callada como de costumbre, observaba a los tortolitos.

—¡Qué hermoso! Nunca había visto algo así. Como me gustaría ver tantas estrellas como estas por las noches, en lugar del cielo horrible y nublado de mi hogar.

—¡Ya sé! —dijo el niño campesino. Con su overol algo gastado, y sus pies descalzos y fríos, se paró sobre su asiento, y su compañera se hizo a un lado para prestarle atención. Ganó impulso y saltó lo más que pudo, estirando sus brazos, hasta que agarró una de las hermosas estrellas que adornaban el cielo—. Toma —y le dio aquel pedacito de luz. Sujetando el diamante fulgurante, quedó maravillada. Él saltó una y otra vez, y antes de que se dieran cuenta, ya habían recolectado tantas gemas, que ella ya no podía guardar más en su falda. 

—Cuando vuelvas a tu hogar —le dijo—, ¡lánzalas al cielo!, para que decoren tu noche vacía, y recuerdes este paraíso natural. La niña se sonrojó y le dio un beso en la mejilla, y la pícara luna —que ya había visto todo—, les dedicó una sonrisa. Fue en ese instante cuando la pequeña se dio cuenta, de que la vida nunca había sido tan bella.

Johann Franz (Lima, 2020)


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lunes, 2 de septiembre de 2019

Mi musa inasequible (poema)

Este poema va dedicado a Rubí, la más linda del aula, la mujer de la cual me enamoré. A veces, me resulta inconquistable, más inalcanzable que la misma Mary Jane Watson al inicio de la película de Spiderman. Ella suele ser excesivamente desenvuelta al platicar con distintos chicos, y yo, para ser sincero, me pongo muy nervioso al hablar con R. Cuando de pronto, tengo la oportunidad de hablar con ella, de ser su amigo, de demostrarle lo que siento por ella, suelo decir un gran número de dislates o no comento nada, cosa que naturalmente la aburre.  No obstante, puedo asentar mis sentimientos hacia ella a través de los poemas. Escribí este y pese a que soy consciente de que mi amor platónico pueda descubrir el blog de alguna forma, nunca le voy a mostrar el poema en persona, debido a mi extrema tímidez al hablar con ella y porque ahora se junta con un grupo demasiado burlón. Aquí les comparto mi creación, espero que les guste. :)

Mi musa inasequible 

Princesa, en mi vida me hablarás,
a un impecable adonis besarás.

 Mas el amor que me induces perdura;
dichosa eres cual perfecta pintura.
Mujer como tú no existe, lindura…
Oh, ¡qué inusual mi delirio sin cura!

 Solo con tu ardiente mirada ostentar,
el cielo mismo es posible tentar.

 ¿Algún día el amor que poseo ansiarás?
Que estemos juntos mi sentir murmura,
para mi yermo corazón calentar.

 Eres mi divina ninfa sin igual,
¿es que como ángel te crearon tal cual?

 Tus dulces trazos vetan limitar,
el raudo ritmo de mi palpitar.
¿Tu distinción como olvido al deleitar?...
si la ávida luna te busca imitar.

 Quizá soy cisne que se flecha una vez…
o un hipocampo amante hasta su vejez.

 Opuestos somos, romance dual.
Tu niño hombre anhela tu amor orbitar,
besarte anhelado, sentir placidez.

 Johann Franz






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viernes, 30 de agosto de 2019

Agatha y yo


Siempre he sido un excelente alumno, un estudiante destacado y famoso por ser solitario y no tener ni amigos ni novia. En otras palabras, por ser un completo asocial. Sin embargo, por muchos años, di lo máximo de mí en los estudios, recibiendo numerosos diplomas y premios de "niño bueno" hasta inicios de la secundaria.
No sé ni cómo ni por qué, pero con el paso del tiempo experimenté un cambio muy drástico tanto en mi forma de ser como en mis estudios. Comencé a cuestionarme si todo lo que hacía de verdad valía la pena... hasta que llegué a la conclusión de que no. Sin querer se marcó un antes y despues en mi vida, el Johann Franz estudioso y aplicado había quedado atrás. Opté por cambiarme de sitio, pasando de la primera fila... a la última de todas. Muchas materias que antes podía estudiar con mucha facilidad como Matemáticas o Historia, empezaron a perder importancia.   Aunque las primeras veces me sentía raro y culpable, alejado del grupo de los chancones, me empezó a gustar aquel estilo de vida.

De esa forma pude conocer mejor a Agatha, una chica completamente revolucionaria, que sin duda alguna, iba contra del sistema educativo. Era muy rebelde llegando a faltar casi toda una semana a clases y a dejar en el olvido la presentación de sus trabajos, pero tan graciosa y simpática que siempre tenía bajo la manga un tema interesante de conversación. Además de esa personalidad tan misteriosa e interesante, me encantaban sus saltones ojos oscuros con esa mirada tan alegre y pícara, que ya te dice demasiado de una persona.

Así empecé a frecuentar a su grupo, muy divertido y acogedor, debo decirlo. Sin embargo, pasaba más tiempo con Agatha, solíamos conversar días enteros. Durante las clases de geometría, ella sacaba su celular, íbamos al punto ciego del salón, y me contaba chistes y me enseñaba fotografías y vídeos graciosos. Hasta ese entonces, nuestra relación era más que placentera. Sentía que estaba en el mejor momento de mi adolescencia, que esa metamorfosis de nerd a algún tipo de alumno no definido, realmente había valido la pena. Pero ocurrió un suceso que cambió todo de golpe...

Un día, mientras leía "La metamorfosis" de Franz Kafka cuando estaban explicando "Razones y proporciones", ella me llamó y me dijo había algo super importante que tenía que saber. Puse mi carpeta al lado de la suya y me lo confesó todo. Resulta que Agatha había empezado a desarrollar sentimientos hacia mí, producto de todo el tiempo que pasamos juntos. Admitió que se preparó bastante para decírmelo, incluso que había hablado con sus amigas, pero ya no podía seguir ocultándolo.

Estaba anonadado, no sabía que decir. Ya había tenido devastadoras experiencias en el amor. Tal vez fueron esos tristes recuerdos de mi infancia por los que le dije que necesitaba pensarlo. Antes de que me vaya, ella me dijo que lo único que quería era asegurarse que lo sepa y que no tenía que pasar nada entre ambos. Entonces me tranquilicé, sentí que me había quitado un peso de encima y le respondí: "Estoy totalmente de acuerdo. La verdad, me asustaste. Pensé que ibas a pedirme para estar. La verdad, no estoy preparado para una relación". Ella me sonrió y por esa razón, pensé que la pesadilla había terminado.

Al día siguiente, Génesis, una de las mejores amigas de Agatha, habló seriamente conmigo y me contó que A, había estado llorando porque ella quería tener algo conmigo, pero yo la ignoraba y no le hacía caso... y yo pensando que el problema se había solucionado.

Estuve dos días sin hablarle a Agatha, pero no podía comportarme así por mucho tiempo. Así, fui yo quien me acerqué a ella, y no sé como nació de mí decirle que podiamos darnos una oportunidad. Ella se emocionó y me pidió un tiempo para que lo consultara con sus amigas... y así A se convirtió en mi primera enamorada después de ser rechazado por casi diez chicas a lo largo de mi sosa vida. Se notaba que estaba tan ilusionada que ella fue la que puso las normas de nuestra "relación sin compromiso", aunque ella iba en contra de las veneradas reglas.


No todo era felicidad. Natasha, una chica muy estudiosa pero fastidiosa, empezó a molestarnos y a seguirnos a todos lados. Lo que en realidad ocurre, es que N cree que estoy perdidamente enamorado de ella, cuando la verdad, es exactamente lo opuesto. En algún momento, Natasha y yo nos volvimos tan amigos que todo apuntaba a que íbamos a empezar algo. Afortunadamente, me di cuenta de como era ella realmente, y me alejé por un tiempo.

Antes de empezar la clase de danza, Natasha se acercó a nosotros, empezó a hacerme sus "bromas de coqueteo"  y de repente, se sentó sobre mí... ¡en presencia de Agatha! ¡Les juro que fue un momento demasiado incómodo! Mi enamorada tuvo que ir al baño con ella para tener su "charla de chicas" y explicarle que estábamos saliendo...
Cuando terminaron las clases queríamos tener nuestro momento, solo los dos... y ahí estaba Natasha, haciéndonos preguntas, lanzando sus "chistes", acosándonos... Pero lo más embarazoso fue cuando salimos del colegio y el padre de Agatha estaba ahí para recogerla. Iba a despedirme de mi novia, cuando N apareció de manera repentina, y lanzó un comentario imprertinente: "¡Ahí está su futuro yerno, señor!". "¿Cómo es eso?", preguntó su papá muy confundido. En ese momento, se me puso la piel de gallina... quería desaparecer.

Agatha estaba más que disgustada, incluso por Messenger me enviaba mensajes diciéndome lo fastidiosa que era Natasha. Por eso, no me extraña que haya terminado conmigo al día siguiente. Su justificación fue que no se sentía preparada para eso, y terminé aceptando su decisión, porque a decir verdad, yo tampoco. Cuando empiezo a recordar lo que pasamos, no me gusta verlo como una relación en sí, sino como un piloto que me sirve de experiencia para un futuro. Por un lado, me sentí feliz, porque cuando salía con A no me sentía yo mismo. Para ser sincero, nos va mejor como amigos. Además, tenía más tiempo para pensar en Rubí, la chica más bella del salón, pero eso mis lectores, ya es otra historia.

miércoles, 28 de agosto de 2019

Soy Johann Franz

Ayer, estaba harto de todo. Realmente aburrido y disgustado, solo yo en mi habitación, jugando al adictivo Criminal Case hasta las 3 de la mañana. Como por arte de magia, hoy me llegó la inspiración mientras me duchaba. Entró ese bichito de la motivación, que me decía: "Tienes que hacer algo, ya no puedes seguir así". En ese momento supe que podía compartir libremente mi vida a través de este blog.

Estoy un poco nervioso. La verdad, no estoy seguro si esta idea del blog funcionará o durará mucho tiempo, ya que cada día se crean miles de blogs alrededor del mundo. Por el momento, prefiero dejar mi identidad en el anonimato, para ustedes compañeros, soy Johann Franz. Lo único que puedo decirles sobre mí es que tengo 16 años, aún soy un estudiante, con muchas ganas de compartir mis pensamientos.

Aspiro a convertirme en un gran comunicador y escritor. No me importa que en el colegio muchos de mis compañeros, los cuales aspiran a Medicina, Ingeniería o Derecho, me digan que es una carrera que no me dará ingresos, que los comunicadores se mueren de hambre y otras desmotivaciones muy profundas, la verdad, las ignoro, porque escribir es lo que me apasiona. Justo ahora activé un recuerdo de un Johann Franz en quinto de primaria, que era muy bueno en el curso de Comunicación, creaba historias fantásticas y pasaba la mayoría de los recreos en aquella biblioteca solitaria, solamente con un sueño en mente, convertirse en escritor. Y esta es una de las razones por las que he querido crear "El blog de Johann Franz", pues para ser escritor necesitas escribir constantemente, algo que entrenaré por este medio. La práctica hace al maestro, dicen.

En este blog encontrarán de todo un poco, pero principalmente, escribiré sobre mi vida, acerca de mis experiencias en el colegio, mi familia, sobre esa chica tan bella e inalcanzable de mi salón que tanto me gusta, etc. Sin embargo, a veces los temas variarán. Puedo expresar mi punto de vista sobre algún tema en particular, alguna película o serie, o compartir algunos de mis poemas. Desde pequeño (mucho más), solía declamar en las presentaciones de mi colegio. Ahora, aprendí a componer mi propia poesía, y así expresar mis sentimientos y desahogarme.

Espero que el blog sea de su agrado, y gracias por tomarse un tiempo para leerlo. :)







Johann Franz